 |
 |
 |

El pequeño Héctor Malagon Vázquez, podría continuar con la dinastía de picadores en la familia de Chencho Vázquez. |
 |
 |
La dinastía Vázquez |
 |
La fiesta brava no es una fiesta cualquiera, es una fiesta en la que se tiene que sentir, vivir y amar, no se le da a cualquiera y mucho menos acepta improvisados, es tan hermosa, como peligrosa, la fiesta brava es una historia guardada en el corazón de quienes dieron sus mejores a años a los ruedos y de quienes antepusieron todo por ser parte de esta fiesta.
Más de 30 años de historia encierra la casa de Don Chencho, un picador que busco el momento justo para ser de los mejores picadores de la fiesta, momento que llegó después de 5 años de ser aspirante y que vivió al lado de las grandes figuras del toreo mexicano.
Crescencio, Martín y posiblemente Héctor, tres generaciones que buscan mantener ese amor por los toros, sin olvidar a Doña Elia, la mujer, el pilar de esta dinastía, esposa, madre y abuela, sin lugar a dudas la carga más pesada, pues Doña Elia es la única que no puede aceptar la derrota, es el cimiento, es la base de esta familia que por años se ha entregado al placer de la fiesta brava.
Toda una vida dedicada a la fiesta de los toros
Don Crescencio Vázquez está a punto de arrancar una hoja más al calendario, este 9 de marzo cumple 77 años de vida, el momento justo para rendirle un pequeño, pero muy sincero homenaje a su trayectoria en la fiesta brava, a sus años todavía es el alguacil de la monumental Villahermosa es quien entrega los premios a los diestros, después de tantos años que los cuidó desde su caballo, haciendo que los bureles no quedaran mermados de después de ser picados, pero que tampoco no desfogaran esa fuerza a través del puyazo.
Chencho Vázquez, ha tenido la suerte de que su único hijo varón, (Martín) siguiera sus pasos, pero ahora en la actualidad, la alegría es doble, su nieto, Héctor quiere seguir por la misma senda, quiere ser picador, igual que su abuelo, igual que su tío, seguir con la dinastía.
Sus hijas, María del Refugio, Laura Ignacia, Elia, Amariles y Rosa Patricia, han sido su inspiración, sin olvidar a Martín que es su lado fuerte, pero todos ellos sostenidos a la vez por Doña Elia que ha aguantado de todo por su pasión también a la fiesta de los toros.
Regresar a index de entrevistas