En la información del día de hoy le daremos nuevamente a conocer una información que siempre que se acerca la nueva temporada de béisbol nos acordamos de la relación que pudiera existir entre el deporte llamado rey y los números, sobre todo el 3, 5, 7 y 9.
Entre los estudiosos de la historia del béisbol hay quienes aventuran la hipótesis de que fue inventado por un militante de la masonería vistas sus notables coincidencias con signos, símbolos y sobre todo los números.
No muy estudioso pero sí un buen observador el MVZ Álvaro Napoleón Bellizia Álvarez, entre las apuraciones de atender su rancho ganadero y los menesteres de jefe de familia, se da tiempo de hacer numeritos con el denominado rey de los deportes y no precisamente relacionado con las estadísticas.
Las aficionadas investigaciones del médico Bellizia, le han permitido interrelacionar números pitonisos con las disposiciones el béisbol, sus estrategias materiales y sucesos propios de su desarrollo, es decir de cada jugada.
Para el doctor Álvaro Napoleón los números 3, 5, 7 y 9 rondan como cábalas los pormenores de este juego y no tiene duda que son precisiones introducidas para otorgarle el carácter de ciencia-estrategia a la par que la distracción, idea y pasión.
Ligado a las diversas interpretaciones de la vida, la muerte, la naturaleza y la inteligencia del hombre, el número tres significa en términos esotéricos, Nacimiento, vida y muerte; niñez, juventud y vejez; Dios padre, Dios hijo y Dios espíritu santo; Padre, Madre e Hijo.
Así mismo este numero personifica al sol, la luna y la tierra; al agua, al aire y el fuego; cielo, infierno y purgatorio; ser, inteligencia y alma; libertad, igualdad y fraternidad. Por otra parte en tanto en geometría es un triangulo equilátero, figura perfecta.
Al bajar al mundo terreno del béisbol las correlaciones son; los tres dedos con los que el picher sostiene y soba la pelota antes de lanzarla; los jugadores se disponen de tres en tres en el campo, 3 defensores, 3 jardineros y 3 estrategas destructores del movimiento enemigo, el cacher, el picher y el short stop y además son 3 las bases.
Con el 3 y sus múltiplos, el picher forma triángulos entre su loma y el home con la primera, segunda y tercera base, los triángulos que se forman así multiplicados por los cuatro vigilantes, devienen en el número 16 que descompuestos sus dígitos y sumados 1+ 6 dan 7 otros numero esotérico.
Out es un fonema sajón de 3 letras, 3 los indicadores del juego, carrera, hit y error; la bola pesa 156 gramos cuyos dígitos sumados arrojan el número 12, que a su vez tiene dos dígitos que adicionados suman 3; el cacher se protege con las espinilleras, el peto y la careta, es decir 3 bártulos o enseres deportivos.
Según observaciones Bellizianas, que el lector comprensivo querrá constatar, el número 5 ronda a los 5 picher abridores; la quinta entrada declara legal el juego; cada jugador descansa 5 días; el home o pentágono posee 5 lados, 5 vértices y 5 ángulos.
En el aritmético-geométrico registro del médico Bellizia, el 7 es el resultado que deriva de la distancia que existe entre la loma de los lanzamientos y el home, 27.43 pies y aquí las cuentas son menos esotéricas que largas: 2 + 7 + 4 + 3 = 16 y 1 + 6 = 7.
La redonda pelota está compuesta por siete partes, cuero de conejo o caballo, cordón de lana gris, cordón de lana blanco, hule rojo, hule gris, corcho y talco o brea que la cubre, en total 7.
En el argot beisbolero la séptima entrada es la fatídica, la serie mundial tiene como limite 7 juegos, 4 bolas y 3 strikes suman 7, como los 7 días que empleo dios para crear al mundo, 6 de chamba y 1 de descanso, mismo que aprovechó el diablo para colarse.
El béisbol según esta concepción es un juego hermético, para iniciados, en el que 3 jugadores se comunican mediante señas, es decir un lenguaje esotérico, el picher en la loma, el receptor en el home y el manager o el coach, que muy aparte de los esotérico se comen las uñas.
El montículo del lanzador es un diamante o sea una piedra pulida, es tanto que el home es la piedra tosca, el aprendiz a “jef” inicia su escalada en la masonería desde la piedra tosca, hasta alcanzar la maestría en la piedra pulida.
Siguiendo este razonamiento, pasar de la piedra en bruto al cuadrado, esto es, otra figura perfecta, significa también que el bateador debe vencer al picher-maestro, experto en el arte de manejar y lanzar la pelota, para acceder el siguiente escaño.
Por su parte el número 9, que triple y al revés es el número de la bestia, es un número de perfección en las ciencias ocultas y su analogía en al béisbol de acuerdo con la tesis Belliziana, comienza con los 9 jugadores y las 9 entradas, símbolos de los 9 planetas que giran en torno al sol.
El final del juego normal, es la caída del out número 27, que como múltiplo y o suma digital da 9, en 1839 se jugó por primera vez una partida beisbolera y la correlación es: 1 + 8 + 3 + 9 = 21, que compuesto deviene en 3, número de iniciación.
Pero en 1845 se efectúa el primer juego bajo reglamento, en cuyo caso la suma de: 1 + 8 + 4 + 5 es igual a 18, en donde 1 + 8 = 9, la perfección en ambos extremos, el bien o el mal.
Quienes son iniciados o la inteligen a eso y al béisbol, sabrán que los números 3, 5, 7 y 9 relacionados con las características del béisbol, permiten localizar el área de juego (suponemos que en el caso del béisbol, será la superficie total del campo),
En fin, trátese de números arábigos o romanos, cardenales u ordinales, primos o aleatorios, finitos o infinitos, pares o nones, múltiplos o logarítmicos, los números son para experimentar que en su sentido Ulrico, juegan, juegan y juegan.
Otras aportaciones: 7 son los orificios de la cara, 3 partes integran el cuerpo humano, cabeza, tronco y extremidades.
Esperemos que haya sido de su agrado y de utilidad, y gracias al doctor Bellizia, por habernos enviado hace ya varios años esta información que hoy nuevamente compartimos con ustedes.
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